Un jurado lo declaró culpable de solicitar el asesinato de un sospechoso del homicidio de El Taiger. La sentencia se podría dictar en pocos días.
El veredicto que cambió todo
El reguetonero cubano Yosvanis Sierra Hernández, conocido artísticamente como Chocolate MC, fue declarado culpable el miércoles por un jurado del condado de Miami-Dade de publicar amenazas de muerte y solicitar un asesinato a través de redes sociales. El veredicto, alcanzado en menos de dos horas de deliberación, podría derivar en una sentencia de cadena perpetua.
Los cargos se originaron a partir de publicaciones en Instagram y YouTube en las que el artista amenazó explícitamente a Damián Valdés Galloso, señalado como sospechoso en el homicidio del reguetonero José Manuel Carbajal Zaldívar, conocido como El Taiger, cuya muerte conmocionó a la comunidad cubana de Miami en octubre de 2024.
La fiscalía presentó como evidencia mensajes y videos donde Chocolate MC ofreció recompensas económicas por la vida de Valdés Galloso. Entre las frases más incriminatorias citadas durante el juicio figuraron «Cien mil dólares por tu cabeza» y «Si la policía no te mata, te vamos a matar». En un video, el artista afirmó tener recursos suficientes para ordenar el asesinato dentro de la cárcel, ofreciendo «$20,000 y un año de comisariato» a quien lo atacara.
Entre la farándula y la ley
La defensa, encabezada por el abogado Adolfo Gil, argumentó que las publicaciones fueron un arrebato emocional tras la muerte de su colega, no una amenaza genuina. «Chocolate reaccionó desde el dolor, no desde la violencia», aseguró Gil, quien intentó contextualizar los comentarios dentro del código comunicativo del género urbano.

Los abogados defensores sostuvieron que en el mundo de la farándula del reguetón, particularmente entre artistas cubanos, existe una tradición de expresiones hiperbólicas y lenguaje violento que rara vez trasciende a hechos reales. Las confrontaciones verbales, los desafíos y las amenazas forman parte de un repertorio performático donde, como reza el dicho popular, «nunca llega la sangre al río».
Sin embargo, el juez Milton Hirsch rechazó categóricamente ese argumento cultural. Hirsch dictaminó que los mensajes «exceden los límites constitucionales» al constituir «amenazas verdaderas» que no están protegidas por la libertad de expresión. La ley, sentenció el magistrado, no hace distinciones entre géneros artísticos o códigos de farándula. Antes del inicio del juicio había advertido: «Si es hallado culpable, podría enfrentar una sentencia de por vida».
Adicción y vulnerabilidad
En un esfuerzo por mitigar la pena, la defensa presentó testimonios sobre la salud mental y adicciones del artista. En un video mostrado ante el tribunal, Chocolate MC confesó: «Estoy consumiendo crack desde que tengo 16», y reveló haber estado internado en el Hospital Psiquiátrico de La Habana.
Su madre, Odalis Hernández, hizo un llamado emocional al jurado: «Yo quisiera pedirle al jurado que sea benevolente, y que en vez de juzgarlo con toda la fuerza y el peso de la ley, que me lo ayuden a tener tratamiento psicológico».
La artista de reguetón La Diosa, quien testificó en favor del acusado, describió a Chocolate MC como «un hombre enfermo» que necesitaba rehabilitación. Sin embargo, según reportes, la fiscalía limitó su testimonio.
Al escuchar el veredicto, el artista se derrumbó emocionalmente y rompió en llanto. Su novia, Yelena Ramírez, defendió su inocencia: «Dijeron que es culpable, pero es una injusticia. Él no mató a nadie. No es un asesino».
Un historial que pesa
Este caso contrasta marcadamente con un resultado judicial previo. En 2023, Chocolate MC fue absuelto de cargos de violencia doméstica y secuestro contra su exnovia Cynthia Cortés, tras un proceso que duró más de cinco años. «Inocenteee. Más de 5 años soñando con este día», escribió entonces en sus redes sociales.
Pero su historial legal es extenso: acumula más de una veintena de arrestos desde 2018, incluyendo cargos pendientes por secuestro y robo con arma falsa en Opa-Locka. Además, enfrenta una orden de deportación emitida en 2022 que no ha podido ejecutarse porque el gobierno cubano se negó a aceptarlo. Actualmente permanece bajo custodia de ICE.
La sentencia está programada para principios de diciembre ante el juez Hirsch. El caso sienta un precedente sobre los límites de la libertad de expresión en plataformas digitales, particularmente cuando figuras públicas incitan a la violencia, transformando las palabras en evidencia criminal con consecuencias potencialmente irreversibles. La ley, es la ley.