27 de Noviembre de 1871, una infamia contra ocho ángeles
El 27 de noviembre de 1871 se inscribe en la Historia de Cuba como un acto de barbarie y la más clara demostración de la podredumbre moral del dominio español sobre la Isla, en su etapa final.
Aquel día, el sol se alzó sobre La Habana para presenciar el fusilamiento de ocho jóvenes estudiantes de Medicina, crimen judicial cometido a plena luz del día, impulsado por la histeria, la calumnia y la sed de sangre de las milicias de Voluntarios españoles y criollos leales a la Corona.
Vale hurgar en la absurda acusación, el papel de los verdaderos verdugos, el sacrificio de los inocentes y la figura solitaria del capitán español Federico Capdevila, un hombre de honor en medio de la ignominia.
No fue una tragedia bélica, sino un asesinato legal que polarizó irremediablemente a la sociedad cubana y que se conmemora, aún hoy, como un día de duelo nacional no oficial por la pérdida de la inocencia.